
¿Por qué ayudamos a los demás.?
¿Quien es más probable que ayude a otros?
¿A quien es más probable que ayudemos.?
¿Cuándo ayudamos?
Muchas de estas cuestiones tienen que ver con el término de ALTRUISMO. Un concepto de base biológica, que hemos heredado de nuestros ancestros a través de la EMPATÍA.
Esta emoción, que nos hace sentir preocupación por el malestar de una persona ajena. Pero nacer con una predisposición a la empatía no significa que ayudar a los demás sea algo automático. Esa tendencia debe moldearse a través del aprendizaje social que se recibe a lo largo de la vida y de la interacción con nuestros semejantes.
Por otra parte, tampoco es automático pedir ayuda a otros cuando tenemos un problema. Tanto en la decisión de solicitar ayuda como en la reacción una vez recibida intervienen una serie de factores vinculados con la personalidad, con la naturaleza del problema y el tipo de ayuda que requiere. El que ésta se percibida o no como algo beneficioso por el que la recibe, por tanto, el que su reacción sea positiva o negativa, depende sobre todo del apoyo que supone para él y la amenaza a su autoestima.
También es verdad que ayudamos a nuestros hermanos o hijos antes que a los desconocidos. Otras veces, ofrecemos o no nuestra ayuda a condición de que se nos la devuelva en un futuro. Cuantas veces hemos dicho, estoy en deuda contigo, cuando estés en apuro o lo que sea cuenta conmigo. Y llega el día y entonces...pls pls...????.
Es decir son muchas las explicaciones que se dan al respecto. Unos dicen que tienen una base social, otros que se debe al aprendizaje, a los valores sociales y morales y a veces, a las emociones.
¿Creéis que ayudan más los hombres o las mujeres? Pues depende del tipo de ayuda y del rol social. Si es verdad que en situaciones de riesgo Intevienen más los hombres.
Ayudamos más a quienes encontramos atractivos y/o nos gustan, a quienes son similares a nosotros, a las personas de nuestro propio grupo, y a quienes juzgamos merecedores de nuestra ayuda.
Pero ayudamos sobre todo en las intervenciones de emergencias.
Pude leer hace tiempo, que cuantas más personas están presentes en una situación de ayuda, es menor la probabilidad de que alguien se decida a ayudar y tardará más tiempo en hacerlo. Curioso, no¡¡.
Pero lo que si está claro en todo este asunto, es que hay que diferenciar entre la ayuda que se pide y la que se recibe sin solicitarla. Ya que muchas veces, recibidla sin quererla también puede producir pérdida de libertad.
¿Quien es más probable que ayude a otros?
¿A quien es más probable que ayudemos.?
¿Cuándo ayudamos?
Muchas de estas cuestiones tienen que ver con el término de ALTRUISMO. Un concepto de base biológica, que hemos heredado de nuestros ancestros a través de la EMPATÍA.
Esta emoción, que nos hace sentir preocupación por el malestar de una persona ajena. Pero nacer con una predisposición a la empatía no significa que ayudar a los demás sea algo automático. Esa tendencia debe moldearse a través del aprendizaje social que se recibe a lo largo de la vida y de la interacción con nuestros semejantes.
Por otra parte, tampoco es automático pedir ayuda a otros cuando tenemos un problema. Tanto en la decisión de solicitar ayuda como en la reacción una vez recibida intervienen una serie de factores vinculados con la personalidad, con la naturaleza del problema y el tipo de ayuda que requiere. El que ésta se percibida o no como algo beneficioso por el que la recibe, por tanto, el que su reacción sea positiva o negativa, depende sobre todo del apoyo que supone para él y la amenaza a su autoestima.
También es verdad que ayudamos a nuestros hermanos o hijos antes que a los desconocidos. Otras veces, ofrecemos o no nuestra ayuda a condición de que se nos la devuelva en un futuro. Cuantas veces hemos dicho, estoy en deuda contigo, cuando estés en apuro o lo que sea cuenta conmigo. Y llega el día y entonces...pls pls...????.
Es decir son muchas las explicaciones que se dan al respecto. Unos dicen que tienen una base social, otros que se debe al aprendizaje, a los valores sociales y morales y a veces, a las emociones.
¿Creéis que ayudan más los hombres o las mujeres? Pues depende del tipo de ayuda y del rol social. Si es verdad que en situaciones de riesgo Intevienen más los hombres.
Ayudamos más a quienes encontramos atractivos y/o nos gustan, a quienes son similares a nosotros, a las personas de nuestro propio grupo, y a quienes juzgamos merecedores de nuestra ayuda.
Pero ayudamos sobre todo en las intervenciones de emergencias.
Pude leer hace tiempo, que cuantas más personas están presentes en una situación de ayuda, es menor la probabilidad de que alguien se decida a ayudar y tardará más tiempo en hacerlo. Curioso, no¡¡.
Pero lo que si está claro en todo este asunto, es que hay que diferenciar entre la ayuda que se pide y la que se recibe sin solicitarla. Ya que muchas veces, recibidla sin quererla también puede producir pérdida de libertad.
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